Septiembre y octubre son meses en que muchas familias empiezan a pensar en el próximo curso.
También consideran el trimestre o año escolar en el extranjero.
Y, para algunas, aparece una pregunta que probablemente llevaba tiempo rondando por casa:
¿Y si el próximo año nuestro hijo estudiara una temporada en el extranjero?
Puede ser un trimestre.
Un semestre.
O un curso académico completo.
Hoy existen muchos destinos para vivir esta experiencia.
Además, para el trimestre o año escolar en el extranjero, en Nomad Studies hemos decidido centrar nuestros programas en Irlanda.
¿La razón?
Este programa reúne muchas de las cosas que buscamos para un estudiante que pasará varios meses fuera.
Incluye inmersión real en inglés, buena experiencia académica, cercanía con España, vida en familia anfitriona y, para nosotros, un acompañamiento adecuado antes y durante.
Este formato ofrece un trimestre o año escolar en el extranjero.
Irlanda: mucho más que aprender inglés
Claro, una de las razones para estudiar en Irlanda es mejorar el inglés.
También puede formar parte del trimestre o año escolar en el extranjero.
Pero mandar a un adolescente varios meses al extranjero solamente para que aprenda inglés sería quedarse con una parte muy pequeña de la experiencia.
Porque el estudiante no va simplemente a hacer un curso.
Va a vivir allí.
Va a levantarse cada mañana para ir a su colegio, hacer amigos, convivir con una familia irlandesa, practicar actividades, aprender nuevas rutinas y solucionar pequeños problemas sin tener siempre a sus padres cerca.
Y durante todo ese proceso hay algo que ocurre casi sin darse cuenta:
el inglés deja de ser una asignatura y se convierte en su herramienta para vivir.
Una inmersión lingüística real
Muchos adolescentes españoles llevan estudiando inglés desde que eran pequeños.
Conocen vocabulario.
Han estudiado gramática.
Hacen ejercicios de listening.
Quizá incluso tienen un buen nivel.
Pero una cosa es estudiar inglés unas horas a la semana y otra muy diferente es necesitar utilizarlo durante todo el día.
En Irlanda las clases son en inglés.
Los compañeros hablan inglés.
La familia anfitriona habla inglés.
Y el estudiante necesita utilizarlo para hacer amigos, participar en clase, pedir algo, explicar un problema, practicar deporte o simplemente contar durante la cena qué ha hecho ese día.
Después de varias semanas, empieza a ocurrir precisamente lo que buscamos en una inmersión:
deja de estudiar inglés para empezar a vivir en inglés.
Cerca de España, pero suficientemente lejos para ganar independencia
Este es uno de los motivos por los que Irlanda nos parece especialmente interesante como primera experiencia académica larga.
El estudiante está fuera de casa y tiene que construir su propia vida allí.
Pero no está al otro lado del mundo.
Para muchas familias, especialmente cuando es la primera vez que su hijo pasa varios meses fuera, saber que Irlanda está relativamente cerca aporta bastante tranquilidad.
Y para el estudiante también puede hacer que el salto resulte menos abrumador.
Está viviendo en otro país, utilizando otro idioma y adaptándose a una cultura diferente, pero sigue estando relativamente cerca de casa.
La familia anfitriona también forma parte de la experiencia
Cuando hablamos de varios meses en Irlanda, la familia anfitriona no es simplemente alojamiento.
Es una parte fundamental de la inmersión.
Compartir las comidas, explicar cómo ha ido el día, aprender otras costumbres y participar en la vida cotidiana de una familia irlandesa crea muchísimas oportunidades para utilizar inglés fuera del colegio.
Y también enseña algo muy importante:
a adaptarse.
La familia anfitriona no va a funcionar exactamente como nuestra familia en España.
Tendrá sus propios horarios, costumbres y normas.
Y precisamente aprender a convivir con esas diferencias también forma parte de estudiar en otro país.
Conocer a la familia antes de viajar
Sabemos que este suele ser uno de los aspectos que más nervios genera, tanto a los estudiantes como a sus padres.
Por eso hay algo del programa con el que trabajamos en Irlanda que nos gusta especialmente:
el estudiante puede conocer a su familia anfitriona antes de viajar.
Poder ponerles cara, hablar con ellos y tener un primer contacto hace que el día de la llegada resulte mucho más natural.
Seguirá habiendo nervios, por supuesto.
Pero ya no estás llegando a casa de unos completos desconocidos.
La adaptación empieza antes de coger el avión
Otra de las razones por las que hemos elegido trabajar especialmente en este programa en Irlanda es su preparación previa.
Durante los meses anteriores al viaje se realizan webinars mensuales de preparación y adaptación a la experiencia.
Y esto nos parece especialmente importante.
Porque preparar un trimestre o un año en el extranjero no consiste solamente en elegir colegio, comprar los vuelos y hacer una maleta.
El estudiante también tiene que prepararse para vivir con otra familia.
Para estudiar de una forma diferente.
Para hacer amigos desde cero.
Para echar de menos su casa.
Para enfrentarse a momentos en los que algo no salga como esperaba.
Y también para entender que no todos los días de una experiencia en el extranjero van a ser perfectos.
Hablar de todo esto antes de viajar ayuda a llegar con expectativas mucho más realistas y con más herramientas para afrontar las primeras semanas.
La experiencia empieza mucho antes del día del vuelo.
Trimestre, semestre o año escolar: ¿qué recomendamos?
Depende completamente del estudiante.
Y esto es importante porque tendemos a pensar que, si puede hacer un año completo, será necesariamente mejor.
No siempre.
Un trimestre en Irlanda
Puede ser una excelente primera experiencia para un estudiante que nunca ha vivido fuera durante un periodo largo.
Hay tiempo para adaptarse al colegio, convivir con la familia anfitriona, ganar independencia y notar una evolución importante en el inglés sin asumir inicialmente un curso completo.
Un semestre en Irlanda
Permite una inmersión mucho más profunda.
El estudiante tiene tiempo para superar la fase inicial de adaptación y empezar a construir una verdadera rutina: colegio, amigos, actividades y vida familiar.
Para muchas familias puede ser el equilibrio perfecto entre una primera experiencia y un año académico completo.
Un año escolar en Irlanda
Es la experiencia más completa para quienes buscan un trimestre o año escolar en el extranjero.
Después de varios meses, Irlanda deja de sentirse como un lugar en el que el estudiante está temporalmente.
Tiene su colegio.
Sus amigos.
Su familia anfitriona.
Sus actividades.
Su rutina.
Y el inglés pasa a formar parte completamente de su vida diaria.
Pero seguimos pensando lo mismo:
un año no es automáticamente mejor que un trimestre.
La duración correcta es la que tenga sentido para ese estudiante.
¿Qué nivel de inglés necesita mi hijo?
No necesita hablar inglés perfectamente.
Si así fuera, probablemente no tendría demasiado sentido mandarlo a Irlanda para mejorar.
Sí necesita tener una base que le permita empezar a desenvolverse, seguir las clases y comunicarse.
Pero el nivel de inglés no es lo único que deberíamos valorar.
También importan muchísimo:
- su edad;
- su autonomía;
- su personalidad;
- su capacidad para adaptarse;
- cómo gestiona los problemas;
- si sabe pedir ayuda;
- si ha viajado anteriormente sin sus padres;
- y, sobre todo, si realmente quiere vivir esta experiencia.
Dos estudiantes con exactamente el mismo nivel de inglés pueden estar preparados para experiencias completamente diferentes.
Todo lo que aprende fuera del colegio
Después de un trimestre, semestre o año en Irlanda esperamos que el inglés haya mejorado.
Pero hay aprendizajes mucho más difíciles de medir con un examen.
Aprender a organizarse.
Gestionar su propio dinero.
Moverse solo.
Convivir con personas diferentes.
Pedir ayuda cuando la necesita.
Resolver pequeños problemas.
Hacer amigos desde cero.
Descubrir otra cultura.
Y comprobar que puede desenvolverse sin tener siempre a sus padres al lado.
Para muchas familias, esa evolución personal acaba siendo tan importante como la lingüística.
¿Qué ocurre con sus estudios cuando vuelve a España?
Esto depende del curso que realice el estudiante y hay que revisarlo individualmente antes de organizar la estancia.
En España, los estudios realizados en sistemas educativos extranjeros pueden requerir procedimientos de homologación o convalidación cuando afectan a titulaciones como ESO o Bachillerato. Sin embargo, la incorporación al sistema educativo español hasta 4.º de ESO no requiere convalidar estudios extranjeros.
Por eso es importante no elegir simplemente un colegio o programa porque nos guste.
Hay que revisar desde el principio qué va a estudiar en Irlanda, cómo encaja con su trayectoria académica en España y qué trámites serán necesarios en su caso concreto.
¿Cuándo empezar a organizar el curso 2027/28?
Ahora es un momento perfecto para empezar.
Eso no significa que una familia tenga que tomar inmediatamente una decisión definitiva.
Significa empezar a informarse con tiempo.
Hablar con vuestro hijo.
Valorar si realmente quiere vivir la experiencia.
Pensar si tiene más sentido un trimestre, un semestre o un año.
Revisar su nivel de inglés.
Valorar presupuesto.
Resolver dudas académicas.
Y conocer las diferentes opciones antes de elegir.
Cuando hablamos de enviar a un adolescente varios meses al extranjero, preferimos tomar decisiones con tiempo y no con prisas.
¿Y si todavía no está preparado para pasar varios meses fuera?
No pasa absolutamente nada.
De hecho, para algunos estudiantes creemos que es mucho mejor empezar por una experiencia corta.
Por eso también trabajamos programas de inmersión desde una semana en Inglaterra, en Londres u Oxford.
Puede ser una primera oportunidad para viajar sin sus padres, desenvolverse en inglés, convivir con otros estudiantes y descubrir cómo se siente estando fuera de casa antes de plantearse una experiencia de varios meses.
Para algunos estudiantes será simplemente una semana fantástica en Inglaterra.
Para otros puede ser el primer paso hacia algo mucho mayor.
Una semana en Londres u Oxford.
Un trimestre en Irlanda.
Un semestre en Irlanda.
Un curso académico completo en Irlanda.
No todos los estudiantes tienen que empezar por el mismo sitio.
¿Por qué Irlanda es nuestro destino principal para 2027/28?
Porque no queremos ofrecer veinte países simplemente para poder decir que tenemos veinte países.
Este curso preferimos centrar nuestros programas académicos especialmente en Irlanda y trabajar con un programa en el que confiamos y que tiene elementos que para nosotros marcan la diferencia.
La inmersión lingüística.
La experiencia académica.
La convivencia con una familia anfitriona.
La posibilidad de conocerla antes de viajar.
Los webinars mensuales para preparar al estudiante.
Y el acompañamiento durante una experiencia que puede ser increíble, pero que también supone un cambio enorme para un adolescente.
Nuestro objetivo no es enviar a un estudiante fuera durante el máximo tiempo posible.
Es encontrar la experiencia para la que realmente esté preparado.
Si estáis empezando a plantearos que vuestro hijo estudie en Irlanda durante el curso 2027/28, podéis contactar con Nomad Studies para estudiar vuestro caso.
Conocemos al estudiante, hablamos de vuestros objetivos y valoramos qué opción tiene más sentido.
Porque para uno puede ser un año.
Para otro, un trimestre.
Y para otro, quizá el primer paso sean simplemente siete días en Inglaterra.
Sea cual sea vuestra mejor opción, podéis consultarnos en info@nomadstudies.es y teléfono o WhatsApp: +34 6938000875.

